domingo, 9 de octubre de 2016

CONSEJOS DE DERMATITIS ATOPICA

http://www.adeaweb.org/04informaciondeutilidad/consejos/img/recomendapacientes.pdf
La DA es la patología dermatológica más frecuente en niños y el objetivo de este manual es ayudar a los padres a controlar los síntomas y evitar los brotes, que se agudizan con la llegada del frío. El rascado es uno de los principales problemas de la DA. La DA produce un intenso picor, que llega a desesperar a los pacientes. Sin embargo, hay que evitar el rascado ya que se entra en un círculo vicioso: me pica, me rasco y me pica más, que puede conducir a la aparición de infecciones y enfermedades secundarias que agravan la propia patología. Para evitar los daños que produce en en la piel el rascado intenso, el decálogo recomienda mantener cortas las uñas de las manos y de los pies del niño. Si se rasca mucho por la noche, otra opción es ponerle unos guantes suaves para que duerma con ellos puestos. La mejor manera de prevenir el rascarse es tratar rápidamente la piel irritada y prevenir la aparición de brotes. Comida y ropa La ropa y la comida también guardan una relación relevante. Los compuestos de las prendas de vestir, así como algunos alimentos provocan la aparición de un brote en algunos pacientes. Lo mejor es optar por prendas de algodón, descartar las de lana o sintéticos y evitar que sean ajustadas, ásperas o que arañen. Cuando haya que lavar las prendas, es recomendable el uso de detergentes líquidos o en polvo que sean hipoalergénicos y que no contengan fragancia. En cuanto a los alimentos, la leche, huevos, cítricos,chocolate, cacahuetes y algunos colorantes son los más problemáticos. Si los padres detectan que un alimento en particular le está causando a su hijo la aparición del brote, deben comentárselo al alergólogo. Prevención Por otro lado, entre las recomendaciones propuestas por el decálogo destaca la prevención. Según los expertos, muchas veces los brotes no se pueden relacionar con desencadenantes específicos, pero, en ocasiones, puede resultar útil escribir en un diario cuándo y dónde aparecen los brotes para intentar identificar los desencadenantes de la aparición. A la hora del baño, el agua debe estar tibia, evitar el jabón y los productos que contienen jabón, como por ejemplo los baños de burbujas y los geles de ducha, ya que resecan mucho la piel. Cualquier producto utilizado debe ser hipoalergénico y que no contenga fragancia. Al secarlo utiliza la toalla con cuidado y evita frotarle la piel con ella. Aplica una crema hidratante después del baño. Asimismo, el niño debe ser consciente de su propia enfermedad para que, en la medida que sea posible, tome el control en el manejo de la misma. En este sentido, resulta también muy importante informar a los profesores, especialmente porque, a veces, el niño no rinde lo suficiente debido a los trastornos del sueño asociados a la patología. Tratamiento La hidratación y la elección del tratamiento adecuado son dos aspectos claves, que ayudan a mejorar la calidad de vida de los afectados. Hay que perder el miedo a los corticoides porque, en caso de brote, el tratamiento con hidratantes puede, incluso, resultar perjudicial. Los corticoides son el tratamiento más efectivo en caso de brote agudo. Después, una vez controlado, se pueden emplear inhibidores de la calcineurina, que no sustituyen a los corticoides pero si ahorran su empleo. Una vez que el brote ha desaparecido se aconseja mantener los inhibidores de la calcineurina durante el fin de semana, en lo que se conoce como tratamiento 'weekend' y emplear siempre emolientes para asegurar la hidratación".
La DA afecta a entre el 5 y el 10 por ciento de la población y su incidencia es mayor en los niños. La mayor tasa de prevalencia la encontramos en los niños (20 por ciento), desde su nacimiento hasta los 10 o 12 años, aunque después desaparece en un 80 por ciento de los casos

domingo, 22 de mayo de 2016

ALÉRGICOS AL POLEN: ¡INTENTEMOS EVITAR LA EXPOSICIÓN!



DECÁLOGO DE CONSEJOS PARA PACIENTES ALÉRGICOS AL POLEN.
Después de un inicio de primavera un tanto lluvioso, el rápido incremento de los niveles de pólenes de gramíneas, malezas y oleáceas pueden pillar desprevenidos a los polínicos en este el momento crítico de polinización. Aquí van 10 consejos para todos ellos:
  1. No abrir las ventanas del domicilio a primera hora de la mañana ni cuando cae el sol, ya que es en estas horas cuando los niveles de pólenes están más elevados.
  2. Ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa. Procurar no tender la ropa en el exterior, sobre todo los días de recuentos altos, ya que los granos de polen pueden quedarse atrapados en las prendas.
  3. Cuando se salga a la calle, puede utilizar medidas de barrera, como llevar gafas de sol, gafas antipolen, filtros nasales o mascarilla, para que el polen no pueda entrar en contacto con los ojos y la mucosa nasal.
  4. Poner filtros antipolen en los aparatos de aire acondicionado, tanto en el domicilio como en el coche (no hay que olvidar cambiarlos con frecuencia).
  5. Cuando se viaje en coche, hacerlo con las ventanillas cerradas.
  6. Evitar actividades que puedan remover partículas de polen, tales como cortar el césped, barrer la terraza, etc. En caso de alergia al polen de gramíneas, no es recomendable tumbarse sobre el césped.
  7. Disminuir las actividades al aire libre entre las 5-10 de la mañana (emisión de pólenes) y las 7-10 de la tarde (período de descenso del polen desde lo alto de la atmósfera, al enfriarse el aire).
  8. Permanecer el mayor tiempo posible dentro de casa durante los días de mayores concentraciones de pólenes, sobre todo, los días de viento.
  9. No dormir cerca de fuentes de pólenes alergénicos (árboles o plantas).
  10. Si se tiene jardín, evitar tener plantas que polinicen por el aire.
Además, hay que recordar la necesidad de seguir los tratamientos médicos de forma más continuada de acuerdo a las pautas de su Médico de Familia o su Alergólogo:
  • Tomar un tratamiento para síntomas más frecuentes de vías nasales y ojos a base de antihistamínicos orales, y tratamiento tópico durante el período de polinización de aquellos pólenes causantes de los síntomas.
  • Mantener los tratamientos del asma, sabiendo que hay medicación preventiva controladora para usar a diario y medicamentos de rescate que hay que llevar para usar en caso de crisis.
  • Tener un plan escrito de actuación para el asma en caso de niños y adolescentes en edad escolar para control de las actividades físicas al aire libre que han de desarrollar en estas épocas, y poder controlar las crisis de los alumnos
Es imprescindible llegar a un diagnóstico etiológico de los pólenes que provocan la enfermedad. Con ese diagnóstico podremos diseñar estrategias curativas para próximas primaveras basadas en la Inmunoterapia (vanunación antialérgica). Si los conocemos podemos usar los recuentos de pólenes que publica la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica a través de su página www.pólenes.com o de las aplicaciones para Tablet y Smartphone avaladas por nuestra sociedad. Los recuentos nos sirven para saber:
1.       En qué período del año tiene que seguir las medidas de evitación de pólenes de nuestro decálogo.
2.       Cuándo debe iniciar y finalizar su tratamiento sintomático.
3.       El especialista usará los recuentos de pólenes como una herramienta clínica para saber con exactitud qué pólenes están presentes en la atmósfera durante el período en que el paciente presenta síntomas. Este hecho es de crucial importancia, pues de ello dependerá en gran medida la eficacia de la vacunación. Sólo con una vacuna que contenga el polen o pólenes verdaderamente relevantes en su enfermedad, se obtendrá unos resultados satisfactorios.
Además, gracias a un perfecto diagnóstico etiológico y a los recuentos de pólenes se podrán planificar mejor los viajes. Por ejemplo, un paciente de Talavera de la Reina con un asma bronquial estacional moderada por alergia al polen del olivo podría visitar Jaén sin ningún problema durante las vacaciones de Semana Santa, pero por el contrario sería peligroso que lo hiciera en mayo-junio; o una persona de Ciudad Real alérgica al polen del olivo (síntomas en mayo-junio), si viajara a Suiza en abril, podría presentar una agravación debido a la presencia de abundante polen de fresno (otra oleácea) que contiene algunos alérgenos idénticos a los del polen del olivo (reactividad cruzada).  

lunes, 29 de febrero de 2016

ENFERMEDADES RARAS

http://www.enfermedades-raras.org/
Una enfermedad es considerada "rara" cuando se da en un bajo número de pacientes. En Europa, según la Federación Española de Enfermedades Raras, estas patologías se denominan así al afectar a una de cada 2.000 personas. A pesar de su baja incidencia, la comunidad científica ha estimado que existen entre 5.000 y 7.000 enfermedades raras. Esta elevada cifra provoca que, en realidad, entre el 6 y el 8% de la población mundial viva con una patología de este tipo. 
Tan poco frecuentes como un 29 de febrero: La poca frecuencia de estas patologías, tal y como le ocurre a los 29 de febrero, ha hecho que la investigación no centrase sus esfuerzos en las también conocidas como "enfermedades poco frecuentes". El olvido científico ha supuesto que los principales problemas que encaran los afectados sean, precisamente, el diagnóstico y el tratamiento de sus patologías. El promedio de tiempo que transcurre entre la aparición de los primeros síntomas hasta la detección de la enfermedad es de cinco años. Una vez diagnosticado, el paciente no recibe tratamiento en un 40,9% de los casos, toma una terapia inadecuada en el 26,7% de las ocasiones y ve cómo su patología se agrava en el 26,8% de las veces.

ALERGIA DE INVIERNO

La alergia respiratoria no es exclusiva de los meses de primavera y verano. 

Los pólenes de las arizónicas o cupresáceas comienzan su polinización en el mes de diciembre, alcanzando sus máximas concentraciones entre enero y marzo; pero este año, el aumento de las temperaturas durante estos meses ha centrado la polinización en FEBRERO. Los datos actuales indican que este tipo de alergia oscila entre el 25% del total de alérgicos a pólenes en pequeñas ciudades, al 40% en grandes poblaciones, como Madrid, Barcelona o Sevilla
 
Cifras elevadas de pólenes de cupresáceas son las  >135 granos/m3 de aire, con las que 95% de los pacientes sensibilizados a cupresáceas tendrá molestias. Las ciudades españolas donde se han detectado niveles más elevados de cupresáceas en los últimos años, son: Madrid, Toledo, Barcelona, Tarragona y Lérida, con niveles anuales superiores a 10.000 granos/m3.